El Obispo de Canterbury
Hola amig@!
La semana pasada estaba dando un curso sobre motivación y trabajo en equipo cuando alguien me preguntó: ¿Y cómo nos motivamos a nosotros mismos?
Sin duda esta es una cuestión clave para realizar con calidad tu trabajo habitual y para alcanzar tus metas, de hecho es una de las habilidades situadas dentro de la llamada Inteligencia Emocional. Le respondí con la siguiente historia, muy conocida, pero que vale la pena traer a la memoria de vez en cuando.
EL OBISPO DE CANTERBURY
Estaba el Obispo de Canterbury paseándose por las obras de construcción de su Catedral cuando a poca distancia vio a uno de los obreros que se encontraba trabajando, se acercó y le preguntó:
-¿Qué haces, hijo?
El obrero levantó la vista y dirigiéndose al Obispo le dijo:
-Ya ve, picando piedra.
Cerca de ese obrero había otro trabajando también en la misma faena. El Obispo se dirigió hacia nuestro segundo trabajador y le realizó la misma pregunta:
-¿Qué haces, hijo?
A lo que le contestó el segundo albañil:
-¿No lo ve Padre? ¡Estoy construyendo la Catedral!
¿Trabajarán con la misma intensidad, calidad de trabajo, perfección, entusiasmo un obrero que el otro? Indudablemente, no.
El segundo trabajador era consciente de la transcendencia de su trabajo.
No hay trabajos poco importantes, hay personas que se han acostumbrado a sentir su trabajo carente de significado.
Todos los trabajos son importantes, tienen valor.
Sin embargo, ocurre que el ser humano se acostumbra con rapidez tanto a lo más sublime como a las situaciones más rastreras.
Así, por ejemplo, en una profesión como la medicina -que en si misma es obvio que tiene un gran valor- pienso que todos hemos sido testigos de cómo algunos médicos la viven sin darle apenas valor a su trabajo, y por ello, tratan de cualquier manera a sus pacientes.
¡Hay que despertar! Tu trabajo en sí mismo es importante, aunque lo veas con ojos de… repetitivo, monótono, aburrido (¡lo ves así, por que lo miras así! ¡porque le estás dando ese significado!).
No da igual realizar tu trabajo con esfuerzo y perfección humana, que “hacerlo de cualquier manera.”
Todo trabajo es valioso porque tiene repercusiones en los demás: en mi equipo, en mis compañeros, en los clientes, proveedores, pacientes, alumnos, mayores, etc.
Por lo tanto, volviendo a la pregunta inicial: ¿Cómo podemos automotivarnos? Una forma es darnos cuenta del valor que nuestro trabajo tiene en sí mismo y para los demás, darle un significado de valor.
Nosotros crecemos o menguamos como personas según realicemos -esfuerzo, intensidad, calidad- nuestro trabajo diario.
Que decidas tener un día lleno de felicidad y trabajo bien hecho!
Tu amigo, Pascual
Posts relacionados
2 Comentarios
Dejar un comentario
¡Suscríbete al Blog! ¡Es GRATIS!
| L | M | X | J | V | S | D |
|---|---|---|---|---|---|---|
| « abr | ||||||
| 1 | 2 | 3 | 4 | 5 | ||
| 6 | 7 | 8 | 9 | 10 | 11 | 12 |
| 13 | 14 | 15 | 16 | 17 | 18 | 19 |
| 20 | 21 | 22 | 23 | 24 | 25 | 26 |
| 27 | 28 | 29 | 30 | 31 | ||
Categorías
- Actitud Positiva (21)
- Confianza en uno mismo (7)
- Crecimiento Personal (43)
- Eliminar Pensamientos Negativos (31)
- Éxito (134)
- Felicidad (55)
- Hábitos Positivos (27)
- Ley de la Atracción (9)
- Metas (33)
- Pensamiento Positivo (69)
- Prosperidad (6)
- Sin categoría (7)
Archivos
- abril 2013 (4)
- marzo 2013 (2)
- febrero 2013 (1)
- enero 2013 (8)
- diciembre 2012 (12)
- noviembre 2012 (3)
- octubre 2012 (5)
- septiembre 2012 (1)
- agosto 2012 (8)
- julio 2012 (4)
- junio 2012 (2)
- mayo 2012 (5)
- abril 2012 (19)
- marzo 2012 (11)
- febrero 2012 (2)
- enero 2012 (2)
- diciembre 2011 (4)
- noviembre 2011 (4)
- octubre 2011 (5)
- septiembre 2011 (8)
- agosto 2011 (8)
- julio 2011 (6)
- junio 2011 (5)
- mayo 2011 (7)
- abril 2011 (10)
- marzo 2011 (13)
- febrero 2011 (12)
- enero 2011 (12)
- diciembre 2010 (13)
- noviembre 2010 (21)
- octubre 2010 (21)
- septiembre 2010 (19)
- agosto 2010 (2)







Francamente la falta de motivación personal muchas veces viene dadas por los demás compañeros, quizas trabajan menos que el que suscribe pero se les oye mas.
Apreciado Pablo, realmente el entorno tiene una influencia muy importante en la motivación personal, cuando es positivo, ¡fantástico!
Sin embargo, en muchas ocasiones el ambiente es hostil, te propongo los siguientes puntos:
1-No fijes tu atención en aquellos que emiten influencias negativas, no les prestes atención, fíja tu pensamiento sobre aquello que debes realizar
2-Tu motivación debe ser interna: debes estar motivado por ti mismo, por realizar bien tu trabajo, independientemente del influjo de los demás
3-Si tu trabajo te gusta, si es interesante en sí mismo, fenomenal. Si es repetitivo, o no excesivamente interesante, ponte tu mismo metas en tu tarea diaria, por ejemplo: “hoy voy a terminar estos expedientes” etc. de forma que tu mismo te hagas un “pequeño juego o competición”.
4-Controla tus pensamientos sobre tu trabajo, no permitas pensamientos negativos y haz que florezcan aquellos que sean positivos.
Para finalizar, recuerda que tu tienes el poder de motivarte a ti mismo.
Un abrazo