LA GOTA Y EL OCÉANO

Exitoyprosperidad.net

LA GOTA Y EL OCÉANO

Hola amig@!

Sor Angélica es una monja clarisa norteamericana, fundadora de Eternal Word Televisión Network (EWTN), la primera red de comunicación social católica, vía satélite, en todo el mundo.

Hace poco leí una anécdota suya que me gustó tanto que la quiero compartir contigo.

La anécdota…

LA GOTA Y EL OCÉANO

Hace unos años estaba en California dando unas conferencias, cuando decidí dar un paseo junto al mar. Me encanta el océano. Me asombra la obra que Dios realizó al crearlo, y cuando contemplo su poder en esa expansión aparentemente inacabable de agua y en el vaivén de las olas, siempre me entran ganas de jugar.

En esa ocasión vestía como de costumbre mi hábito franciscano de color castaño, y al pasar junto a unos bañistas, vi que me miraban perplejos. Conforme avanzaba por la playa, las chicas que llevaban bikini empezaron a cubrirse una tras otra con sus toallas hasta la barbilla, en una curiosa ola de recato.

Cuando llegué a un punto que me pareció conveniente, me detuve como de costumbre a 8 ó 10 metros de la orilla y llame a las olas para que se me acercaran. A mi entender pertenecían a mi Padre celestial, por lo que podía llamarlas si lo deseaba. Los bañistas me miraban como si estuviera loca, pero no me importaba.

- ¡Vamos, podéis hacerlo! -clamaba.

Me sorprendió comprobar que una ola me había oído. Y de pronto estuve a punto de ser zambullida por una de las olas más grandes que he visto en mi vida.

Quedé atónita sin poder moverme.

- Corra, corra -gritaba todo el mundo en la playa.

Pero con mi pierna ortopédica anclada firmemente en la arena, no podía dar un paso.
De pronto la ola se estrelló a mis pies empapando mis zapatos e incluso el dobladillo de mi hábito. Al levantar la mirada comprobé que una gota diminuta se había posado en mi mano. Era realmente hermosa; brillaba como un diamante a la luz del sol.

La belleza de aquella minúscula gota me afectó tan profundamente que me sentí indigna de ella y, ante mi propia sorpresa, la devolví al océano.

Entonces mi extraña paz se vio interrumpida por la voz del Señor, que me decía:

- Angélica…
- Sí, Señor – respondí-
- ¿Has visto esa gota?
- Sí, Señor.
- Esa gota es como tus pecados, tus debilidades, tus flaquezas. Y el océano es como mi misericordia. Si buscaras esa gota, ¿Podrías hallarla?
- No, Señor.
- Por mucho que la busques, ¿Serás capaz de hallarla?
- No, Señor.
- Entonces, ¿Por qué te empeñas en buscarla? -añadió en un susurro.

Me pareció una anécdota deliciosa, espero te haya gustado.

Un abrazo, tu amigo Pascual.

www.exitoyprosperidad.net

¿Me quieres seguir en Facebook? Haz clic aquí .

Pascual Hernández

Posts relacionados

Si te gustó el artículo compártelo:
1 Star2 Stars3 Stars4 Stars5 Stars (2 votes, average: 5 out of 5)
Loading ... Loading ...
Esta entrada fue publicada en Felicidad y etiquetada como , , . Guarda el enlace permanente.

7 Responses to LA GOTA Y EL OCÉANO

  1. GUADALUPE VARELA says:

    Muchas gracias Pascual:

    Hoy especialmente es un día en el que me siento muy cansada y triste a pesar de todo lo que tengo que agradecer, que es mucho aunque mi economía este mal, estas pequeñas lecutars son como una bendición en estos momento y le dan a uno fuerza para seguir adelante.
    Que Dios te bendiga…..

  2. delia says:

    HOLA PASCUAL….. HERMOSO, LO QUE HAS COMPARTIDO. CREO QUE COMO LA HERMANA AMGELICA,ANTE UNA EXPERIENCIA TAN HERMOSA. NOS AYUDA A REFLEXIONAR,Y AMAR CADA SEGUNDO DE NUESTRA VIDA. DIOS O EL SER DE NUESTRA CREENCIA SE NOS PRESTA Y NOS HACE VER,QUE PODEMOS SIEMPRE UN POCO MAS…. BENDICIONES Y GRACIAS POR ESTAR!!

  3. Joaquin says:

    hola Pascual , soy un seguidor de tu magnifico blog y ante todo espero que sigas enviandonos estas emocionantes anecdotas llenas de sentimiento y emociones,
    muchas gracias,
    joaquín.

  4. Rita Tonelli says:

    ¡Mil gracias, Pascual por compartir tan bello artículo! Emocionante y de una gran lección. Voy a difundirla porque considero que traerá paz a muchos de nosotros. ¡De una calidez enorme! ¡Saludos!

  5. maria eva says:

    muchas gracias amigo ,estoy emocionada!!

  6. Encarna says:

    Yo no hubiera devuelto la gota al océano, la hubiera aceptado como propia y la hubiera disuelto entre mis manos. Hay que aceptar todo lo de uno mismo, además hay que aprovechar el darse cuenta de la gota… porque quiere decir que puedes asimilar los errores…. Y seguir mirando el profundo azul del mar, que nos sosiega.

  7. Amalia says:

    Hola, bueno, no me creo que eso sea verdad, puede ser una historia inventada, que sirve para sacar una conclusión espiritual, Dios no suele responder a nuestras plegarias, al menos no de forma física, aunque quizás si espiritual…gracias y Saludos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos requeridos, están marcados *

*

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>